AMIMI. HISTORIA DE VIDA (por Rachid El Quaroui)

Tratar la historia de vida de Amimi es tratar la historia migratoria del primer grupo del colectivo marroquí en Cáceres e intentar seguir el hilo conductor de esta trayectoria migratoria que empezó desde Beni Meskin pasando por Fkih Ben Salah para llegar a Italia y luego a España. La verdad es que a través del descubrimiento de la historia de vida de nuestro informante, que lleva más de cuarenta años de inmigración en su espalda, queremos descubrir la experiencia de la primera generación de la inmigración de la zona de Tadla sobre todo la ciudad de Fkih Ben Salah que se ha convertido a un foco muy importante de los flujos inmigratorios hacia Italia y últimamente a España así como hemos intentado, haciendo hincapié en las paradas más destacables de esta trayectoria, explicar, directa o indirectamente, primero, los factores interiores, que son varios, de este éxodo colectivo y, segundo, la función de los lazos de sangre y tribales así como la red familiar en la construcción del proceso y la reproducción de este fenómeno.

 

Hemos optado por este relato biográfico cuyo personaje protagonista es Amimi, que, a mí entender, reúne todos los criterios, para tratar la historia inmigratoria de esta muestra del primer colectivo marroquí asentado en Cáceres, sus dificultades, sus duelos, sus condiciones de vida.

Con la finalidad de “objetivar” esta lectura nos hemos remitido al” sistema polifónico” para parafrasear al profesor Juan José Pujadas Muñoz en su libro de suma importancia en el tema (El método biográfico) que consiste en abordar historias de vida cruzadas de personas del mismo entorno del protagonista que son, en nuestro caso, los hijos, cuñado con sus hijos, otras personas de la misma familia o clan del Hayy).

Al final y a la hora de entrar en los entresijos de la historia, me sentí seducido por el “poder” de la narración a pesar de mi resistencia para no moverme de mi situación de investigador, reconozco que nuestra historia me ha parecido tan “golosa” que mi intención ahora es ampliarla, sacar más información tanto de aquí como de Marruecos así como ampliar la red de informadores para que sea un proyecto de un futuro libro que pudiera ser publicable.

Cáceres el 19 de agosto de 2007 (la plaza mayor)

Cuando se habla de la plaza mayor, muy raro que los habitantes de Cáceres en sus tertulias no lo identifican con AMIMI que significa en castellano “Tito” Para nosotros, los marroquíes de Cáceres, por respeto, le llamamos “El Hayy1, Aquí me refiero a aquel hombre silencioso, amable con su eterna sonrisa saludando a toda la gente que pasa a su lado, vestido diferentemente, la gorra y la bata azul en el verano y la chillaba2 en el invierno, fiel a sus orígenes y a sus señas de identidad, habla castellano como si fuera un niño que empieza a penas a pronunciar palabras sueltas sin sentido.

Una vez me acerqué de él para escuchar como comunica con la clientela, porque muchas veces asentado en la puerta de la tienda “Marrakech” de su nieto Mohamed “Paco” le llaman los españoles que le conocen, vi al “Hayy Amimi” sobre todo a la hora de preguntarle el precio de algún artículo acercando del eventual comprador gesticulando y prenunciando palabras, por curiosidad me puse a lado, le escuché diciendo intentando convencer al cliente “coge ta chufi” “barato, rebaja” enseñando el precio con sus dedos “oto” , “quinienta beseta”, el pobre hombre se expresa de cualquier manera para sacar algo, por ejemplo la primera frase es una expresión compuesta de dos palabras en castellano y dialecto marroquí que quiere decir “coja el artículo para que lo vea”, tampoco maneja el nuevo lenguaje de la nueva moneda, el Euro. No se puede hablar de la plaza mayor de Cáceres, donde nos le hemos entrevistado, sin hablar de Amimi.

La historia de vida del “Hayy” es la historia de la primera generación de la inmigración marroquí a Europa (1960) sobre todo a Francia e Italia.

Nuestro informante es de raíces Meskini3, o sea de la tribu de “Beni Meskin”3 y precisamente, como se declara, de un clan que se llama “Oulad bu Ali”. Allí nació en 1930 y se crió el Hayy, cuando murieron sus padres, se acuerda Amimi, le adopto su tío “Sí Nacer” y le educó como un hijo más. Hablando de su tío, dice Amimi “era un colaborador del Majzen4, era Mokaddam5, tenía un gran respeto y una gran fidelidad a el, que Alá le conserve en su paraíso, hasta el punto que si quisiera matarme estuve dispuesto a entregarle mi cabeza”. El Hayy empezó a dedicarse a las labores del campo sobre todo al pastoreo y la agricultura con sólo diez años, dice “ya con once años cogí la hoz, descalzado y empecé a cosechar con los “Jammasa”6 de mi tío”. A los dieciocho años, como era costumbre, su tío le pido la mano de la mujer que va a ser su primera esposa de quien tiene once hijos sin contar los que murieron afectados por las enfermedades de Marruecos de entonces. Amimi no se atrevía a rechazar la elección y el gusto de su tío, cuenta Amimi, porque esto se entendía, en el contexto tribal, como si fuera violación a las normas de la jerarquía dominante y signo de desobediencia familiar.

De esta primera mujer tuvo en principio cuatro hembras sucesivamente por lo cual “El Hayy” no estaba contento ante el clan porque una casa sin varón se consideraba una casa sin honor y sin orgullo. Ante la mala suerte de no tener a un hijo Amimi decidió casarse con la segunda “¿por qué no? Que la “charia”7 nos permite tener hasta cuatro mujeres a la vez” añade el Hayy en un tono enfadado, pero la verdadera razón era su obsesión y su insistencia de tener a un varón8. Efectivamente se caso con Zahra de quien tuvo su primer hijo varón (Mohamed) pero, ironías de la historia, en el mismo tiempo su primera mujer quien estaba, también, embarazada le parió otro hijo (Abderrahim)

De las dos esposas Amimi ha tenido un total de más de veinte hijos entre hembras y varones, dieciocho de ellos están vivos todavía cuya mayoría viven actualmente repartidos entre Marruecos, España e Italia.

1952, Marruecos estaba todavía bajo el yugo de la colonización francesa9, la mayor parte del país estaba entregada a los “Caid”10. Los “Caid” trataban a los sujetos Marroquíes en general y a la capa social la más reprimida que eran los agricultores en particular como si fueron verdaderos esclavos, nos cuenta Amimi que el “Caid” de su tribu se llamaba “El Caid Bu Hafa” era muy bueno según el Hayy, pero colaboraba con un “controleur”11 que se llamaba “Monsieur Barbara”, el Hayy que nunca pisó la escuela lo prenuncia “Mesio Barbara” era un cruel “nasrani” nazareo o cristiano quería decir Amimi.

Se acuerda El Hayy todavía, en una pausa que hicimos en la plaza donde me ha contado la historia para reírnos un poco me dijo y para que tengas una idea del temeroso poder del Majzen de entonces, que ha habido un “Cheij”12, se llamaba “Sí Allal” (Sí o sidi significa Señor) era un mandón, un capo que no tenía piedad de la gente, le gustaba hasta la enfermedad que le saludara a la hora de pasar delante de la manera siguiente: Levantando la mano hasta la cabeza como si fuera un importante militar. Un día, añade Amimi, el famoso “Cheij” encontró en su camino, suele desplazarse en la mula, a un pobre hombre que le saludo no sólo levantando una sola mano sino levantando a las dos, le preguntó el temeroso Cheij por qué hizo esto, nuestro humilde hombre le contesto, temblando, “Señor, he levantado una mano para saludar a usted y otra para saludar a su mula” ja..ja..ja . Nuestro informante, con su familia ya numerosa y la escasa economía de su tío “Nacer” dañada por la sequía y la hambruna del año 196113que mató a todo, tanto a la tierra como al rebaño del tío, por lo tanto no pudo ya dar a comer a todos, El Hayy se veo obligado a abandonar la casa de su tío y “buscarse la vida” en otro sitio.

Efectivamente, El Hayy fue a pedir trabajo en la finca de uno de los lacayos del “Caid” de la zona para coger algodón, cobraba, cuenta Amimi, 0,10 € al jornal, aguanto unos días y decidió emigrar al pueblo más cercano “Fkih Ben Salah”14. Amimi, relata, que no tenía a nadie en aquel pueblo tampoco una profesión con la que pudiera ganarse la vida porque en toda su vida era un agricultor sin tierra. Empezó a recorrer todo el pueblo, se acuerda Amimi, se dio cuenta que tenía que olvidarse del calor y la solidaridad del clan de “oulad bu Ali” y “salir a la vida” según su expresión, “uno tiene que ser agresivo y muy espabilado para poder encontrar un sitio en la vida de hoy” añade El Hayy.

“…Me fui a la subasta en la plaza del pueblo, me dijeron que ahí donde se suele buscar el cacho de pan, efectivamente llegué y con la simple vista me di cuenta que la mercancía que se vendía más era la “hierba buena” porque nuestros hermanos consumen mucho té, viven del té… invertí el dinerillo que tenía ahorrado para evitar “las traiciones del tiempo” en la compra de una pequeña cantidad de esta hierba, empecé a aprender el oficio imitando a otros que se dedicaban a lo mismo gritando: hierba buena…hierba buena.. La hoja sedienta… O hermano… tengo la mejor hierba buena (naanaa en árabe) vendo el sabor y el medicamento a la vez… O mujeres acercad. Al principio, cuenta Amimi, no tenía la cosa fácil porque los demás vendedores empezaron a ver en el un enemigo más, nueva competencia a combatir, pero, dice Amimi, tenía que resistir porque tenía que mantener “el ejercito” de bocas que le estaba esperando en casa, “En los primeros días llegué a ganar hasta cincuenta Dirhams al día, sólo por la mañana, en Marruecos de entonces esta cantidad era dinero…” añade el Hayy.

  La hija mayor de Amimi, Malika, se casó con Ahmed, un hombre trabajador y guapo, trabajaba en la caja agrícola como conductor del director de la sucursal de Fkih Ben Salah, en el curso de nuestras charlas a veces cuando viene a ver a su cuatro hijos, Ahmed, que se instaló definitivamente en Marruecos después de haber comprado una gran casa en el pueblo y montar más de cuatro negocios a sus hijos aquí en Cáceres ya son famosos por sus mercancías y artículos (Tiendas Marrakech) me contó que no le gustaba por naturaleza “lamer los culos” no tenia este espirito de los sujetos del Majzén por lo cual no admitía que la mujer del director le trataba como si fuera una “chacha”, le mandaba a comprar el baguet y la leche por el desayuno, llevar a los niños al colé, llevarla de compra además de conducir con el marido. Ahmed consideraba su trabajo como humillante, un trabajo de esclavos dice. Su hijo mayor Mohamed que tiene una tienda en la plaza me dice siempre que “nosotros los meskini” no nos gusta trabajar para los demás o sea por cuenta ajena sino montar nuestro propio negocio, esto te da libertad, dignidad y independencia”.

1968 El cuñado de Amimi, Ahmed (padre de Mohamed), se aprovechó de su situación laboral como funcionario en la administración y solicito el pasaporte porque se estaba preparando para pedir la baja y emigrar a Italia igual que la mayoría de los inmigrantes de su pueblo fkih Ben Salah. En los años setenta Italia se ha convertido a la Meca de la inmigración Marroquí de esta zona, para el sujeto Marroquí, en general, conceder un pasaporte era un sueño inalcanzable sin tener enchufe o dinero para los sobornos comenta Ahmed.

Efectivamente, añade Ahmed, ha sido gracias a su jefe que conocía a los cargos del ministerio del interior, los que mandan en el espacio y el tiempo marroquíes, según la expresión del cuñado de Amimi, que Ahmed alcanzo tener este documento que le salvo de aquella “vida de perro” y los mandamientos de la esposa del Jefe de la caja agrícola como le gusta recordar Ahmed aquella época.

Ahmed era huérfano por parte de su padre, vivía en la casa de su madre con su familia y su hermanastro Abdelmalek que era soltero, Ahmed no estaba de acuerdo que su madre se casara con el padre de Abdelmalek porque era “una bala perdida igual que el hijo” pero no pudo comentar nada respecto a la decisión de su madre porque en el caso contrario “podría llevar la espina en el cuerpo” o sea que la madre se enfadara y se convirtiera a un hijo maldito y, por lo tanto, no va a tener nunca la ayuda de Alá tampoco suerte en la vida.

196915, Ahmed decidió, con el pasaporte en mano acompañado con unos primos, abandonar Fkih Ben Salah rumbo Italia (Milano). “Estar acompañado, te da confianza y seguridad porque “al jariy”, el extranjero, es un monstruo, frió, niebla, frontera y policía en todo lado, además, dicen, que la gente analfabeta no tiene cabida en este mundo, salir en grupo es siempre bueno para defenderse “contra las circunstancias” cuenta el cuñado de Amimi.

“…Habíamos tirado casi un año en Italia currando…hemos ganado dinero pero hemos sufrido mucho “Blab nsara zina, ulad lahram sawbu bladhum fiha lflus, walakin fiha chella kalat lahya” se exprima Ahmed en su dialecto beduino (arubi) típico de Fkih Ben Salah, lo que se podría traducir al siguiente “el país del cristiano es muy bueno, han trabajado bien sus países hijos de puta, hay mucho dinero, pero hay también mucha sinvergüenza). “Fíjate, hermano Rachid, vi en aquel país lo que nunca esperaba ver en mi vida…un día por la tarde me fui a un bar para vender y para aprovechar también para asearme, a la hora de salir de los servicios pide un café con leche, detrás de la barra había el dueño y su mujer, era guapísima, entonces llevaba nueve meses sin hacer nada (se refería a los contactos sexuales) desde que salí de mi casa, me quede alucinado con la boca abierta mirando a la señora, pero júramelo que no vas a decir nada a mis hijos” me suplico Ahmed y sigo contando “el marido tenía pinta de lobo, pasando un tiempo me pregunto el dueño si me gusto su mujer, me sorprendió con su pregunta porque como tu sabes, hermano Rachid, nosotros los musulmanes no podemos hacer este tipo de preguntas, el hombre tiene que ser hombre…. Le conteste, añade Ahmed, en media broma con una “sonrisa amarilla” que sí, que me gusto pero está casada con el, el hombre le dijo que no pasa nada que pudiera acostarse con la señora…estuve a punto de perder la razón ¿Cómo se puede entrar en tu cabeza que haya un marido que te invite a follar con su mujer? me pregunta Ahmed en un tono enfadado “le dije que no que nosotros la nación de Mahoma no cometemos picados semejantes… primero no podemos acostarse con la mujer de religión cristiana y segundo está prohibido para nosotros “traicionar” a los hombres…”.16

El cuñado de Amimi ya hizo dos o tres viajes hacia Italia cuando El Hayy Amimi decidió, a su vez, “pagar” por un pasaporte y “salir” con Ahmed y su hermanastro Abdelmalek. Efectivamente, relata El Hayy, pagó a través de un intermediario un soborno de 1.500 dirhams (180 €), en Marruecos de 1972 esta cantidad era mucho dinero, para tener este documento, El hayy prefirió pagar para evitar la espera y las trabas de los funcionarios de la administración porque, dice Amimi, el expediente pasaba por varios despachos y dependía de mucha investigación policial.

Se acuerda todavía el Hayy cuando su mujer le aviso que un Señor vino a buscarle en su casa para entregarle el pasaporte17. Ha sido “un gran día” comenta Amimi… fue corriendo a ver a su cuñado para preguntarle la fecha de la salida del país para prepararse…fijaron un domingo de la semana siguiente.

Eran las nueve de la noche de un domingo, añade Amimi, cuando montaron el tren rumbo Oujda por donde tenían que pasar la frontera de Argelia hasta Túnez para coger el barco hacia Italia. Se acuerda El Hayy su primera noche en el tren travesando Argelia de noche, estaba con su cuñado Ahmed, su hermanastro Abdelmalek y otro más de la familia hacinados en el vagón del tren.

Era costumbre que los viajantes de la noche posean una radio para escuchar la música, las noticias y “matar al tiempo”, “todos teníamos el cadáver en el territorio Argelino pero la cabeza y el alma en Fkih Ben Salah” dice Amimi … “eran momentos de tristeza, de melancolía… me acuerdo de aquella misma noche, cuando la radio de Argelia emitió la canción del cantautor “El Manuzi” cuya letras dicen:

O viajero ¿A donde vas?… algún día tendras que volver a tu tierra

Son muchos aquellos que, antes de nosotros, han repentido la empresa

Yo, también, he recorrido medio mundo

Has perdido tiempo y todavía lo sigues perdiendo

           O errante en tierras ajenas

Con el corazón roto de tanta tristeza

Que lo sepas….la juventud no dura tanto

Te cansarás de tantas vueltas…te estás suicidando sin darse cuenta

 

“Aquellas letras nos han tocado mucho el alma…nos habíamos puesto a llorar de tanta pena y tanta nostalgia”.

Amimi, cuenta, que la ruta era larga y durísima “a la hora de llegar a Túnez, teníamos que coger el barco hacia Malta y luego haciaYoguslavia,…una vez que este en este país allí te esperan los guías para llevarte, de noche, hasta la frontera con Italia. Habíamos pasado los alambres sobre nuestros vientres. Después el guía te enseña el camino que tienes que seguir, el volvió y nosotros seguíamos, por su puesto el pago de los servicios se arregla desde el principio”

         “A la hora de llegar a Italia, personalmente no sabía ni una palabra en italiano… la verdad es que la experiencia y el conocimiento de las “dos palabras” en italiano de Ahmed nos ayudo mucho para saludar, pedir agua, comida, café con leche, y vender las cuatro cosas” , “En principio, nos hemos hecho socios en todo, habíamos comprado la mercancía para empezar a trabajar, pero la primera debilidad que teníamos consistía en la falta de carné de conducir y el coche, por lo tanto nos habíamos visto obligados a “alquilar” a un conductor con su coche para llevarnos en los pueblos de Milano”, allí les dejo el chofer, se compraron cajas de madera que se cuelgan al cuello, le llaman “escatola” donde ponían los artículos y empezaron a pasar por las casas, los bares las calles …”habíamos ganado mucho dinero… eran otros tiempos, los “Nsara” (los cristianos) eran muy inocentes y generosos…fíjate, hijo Rachid, tu sabes que yo soy Hayy(ha ido a la meca) y no miento, además que ganábamos dinero, los “Talian” (los Italianos) nos daban comida, ropa y de todo…. Nos tocábamos la puerta de la gente para ofrecerla alfombra u otro articulo y nos ofrecían todo tipo de ropa…hasta la interior, yo, lo juro por Alá, nunca compre ningún trapo”. El Hayy Amimi nos cuenta que lo único “rompe cabeza” que tenían eran la policía “te cogen y te entregan “la fía” (vía quiere decir nuestro viejo, o sea expulsión) “teníamos que salir cada vez que nos pillan de Italia a la otra frontera con Francia y volver otra vez y así…”

 

 

 

 

 

 

Amimi añade que el problema del “conductor y el coche” no se soluciono hasta que su cuñado Ahmed fui a Marruecos y saco el carné, compraron un coche entre todos ellos, pero al final dicho coche se lo va a quedar El Hayy y su hijo mayor Abderrahim quien se lo había llevado con el a Italia cuando se echo mayor.

 

Said, el actual encargado de las tiendas “Marrakech” en Cáceres e hijo mediano de Ahmed me cuenta que todavía guarda una carta enviada por su padre, por desgracia, la tiene en Marruecos en la cual Ahmed, su padre, cuenta sus penas con la inmigración, con el frío, el cansancio y la lejanía de la familia. Said, añade, que el deseo de su padre era que sus hijos estudiaran para no sufrir como el, para que no salieran del país obligados, para que no necesitaran a nadie para que les escribiera una carta como el.

 

1975, Amimi y compañía se vieron invadidos de muchos inmigrantes en Italia, estaban hartos de tantas expulsiones porque Italia iba estrechando el control sobre la inmigración, cambiaron de rumbo hacia Francia y precisamente hacia Marsella porque era una gran capital económica. Han quedado unos años y por la misma razón abandonaron Marsella, o sea por demasiado control policial.

 

1978 el grupo de Fkih Ben Salah llego a España, a Barcelona para instalarse en la capital catalana, pero cuando volvieron a Marruecos, una de las numerosas veces del retorno, porque El Hayy me dijo que no aguantaba mucho sin ver a sus hijos, aquí se refería a sus mujeres y al sexo, porque en la mentalidad rural tradicional era mal visto que un hombre hable o nombre a su mujer delante de otros hombres ajenos de la casa, en la vuelta dirección Barcelona pasaron por Cáceres donde tuvieron una avería del coche, lo entregaron al taller del mecánico y empezaron a vender y ahí se quedaron ahora.

 

En el principio, no tenían casa, cuenta Amimi, hacían la ruta de los pueblos de la zona y llegaban hasta Salamanca para volver a dormir en los coches aparcados al lado de la actual comisaría de policía en la plaza marrón. Se lavaban y duchaban en los ríos cuando hacía calor.

 

Luego, añade Amimi, después de haber traído a los hijos, tres de Amimi y dos de Ahmed, su cuñado, se instalaron en un hostal que estaba al lado del “petit café” conocido por el hostal de Carmen, pagaban 150 pesetas por cabeza y por noche.

Mohamed “Paco” el hijo mayor de Ahmed, nos cuenta de aquellos tiempos, que eran un grupo peligroso en sentido de salidos, borrachos, fumadores, se levantaban por la mañana con la resaca iban a los mercadillos y por la noche otra vez la juerga “mezclábamos todo…vino de cartón, cerveza, güisqui, tabaco y hachich hasta la tanta, todos los días igual…Me extraña mucho como este corazón aguanta todavía” Mohamed nos sigue contando sus aventuras”había un paisano nuestro que se llama “Hammadi” nos le llamábamos “Hammadi el cojo” porque tenía una pierna artificial, encima al cabrón le gustaba el baile..Me acuerdo una vez cuando fuimos a un club de Arroyo de la lu (así le pronuncia Mohamed) para follar y beber…bueno para pasarlo bien, Hammadi el cojo se puso a bailar, luego perdió el equilibrio y se cayó al suelo y tiro la pierna artificial…se quedo sin ella…las putas se pusieron a reírse y el cojo se quedo avergüénzalo…empezó a insultar a todo el mundo”.

Añade Mohamed que el cojo era tan guarro que tenía un agujero en su coche para hacer sus necesidades dentro del coche cunado hacía frío”, Mohamed se acuerda todavía de aquellos años de locura “Alcohol, droga ,botellón y chicas” añade “la libertad y la democracia tienen sus defectos también porque nos han perjudicado en nuestra salud y nuestros bolsillos”.

1990 el Grupo de fkih Ben Salah se traslado a Marpartida de Cáceres” porque el alquiler era muy barato y ahí la gente nos respeta, además no esta lejos de Cáceres, desde entonces, cuenta Amimi, “he traído a mis hijos (6), Ahmed a sus cuatro hijos, Abdelmalek a su hijo mayor y a su cuñado y así como si fuera una cadena, ahora somos más de veinte familias”

Con la reagrupación familiar la mayoría de nosotros trajeron a sus familias y se asentaron en Cáceres capital porque muchos de ellos montaron tiendas en la plaza y calle pintores y otros sitios de la ciudad porque “las mujeres y los hijos ya no le gustan la vida del pueblo” dice Said “en Malpartida no existe ni Eroski ni Carrefour ni nada, además nosotros nos va muy bien el negocio, estamos ya cansados de tanto vender en los pueblos, expuestos toda la puta vida al viento, el calor y la lluvia, ya es demasiado con lo que habían sufrido nuestros padres…vivir sin sentirse estable es duro…ahora, gracias a Dios, hemos abierto cuatro tiendas y nos van muy bien..Hemos perdido mucho tiempo hemos de hacerlo mucho antes”.

Nuestro viejo Amimi, con sus 37 años de inmigración no quiere cambiar, no quiere montar nada, pronto va cumplir 77 años de vida pero ninguno de los hijos ha podido convencerle que deje de venir a España. Abderrahim me dijo “estoy cansando de hablar con el sobre el tema, le dije que cuente con nosotros, sus hijos, somos ya ocho trabajando en el Extranjero y si cada uno de nosotros le diera cien euros al mes son 800€ al mes, esta cantidad es más que suficiente para sus gastos en Marruecos, pero no queremos obligarle a hacerlo porque yo personalmente quiero dejarlo cómodo, no quiero ser hijo maldito…los padres, como bien sabes hermano Rachid, son encima de todo”.

¿Volver definitivamente? Amimi dice”de momento estoy bien, ya Dios se encargará de mi destino, es Alá que va a decidir al fin y al cabo”

Amimi no quiere saber nada del tema, a pesar de sus 77 años y sus problemas de vista sigue ahí en los arcos de la plaza mayor, con su gorra y la bata azul ofreciendo a los pasajeros su escasa mercancía repitiendo todo el día su famosa expresión”coja ta chufi”.

1El Hayy: es un nombre honorífico que otorga un sentimiento de piedad así como da mucho prestigio a la persona referida. Normalmente, es ya costumbre arraigado en nuestra cultura que los musulmanes suelen nombrar a todas las personas que han cumplido con el quinto pilar de la religión musulmana que consiste en el rito de la Meca “ Hayy”.

 

2 La chillaba: es el vestido dominante en Marruecos conservador o tradicional, según el brillante historiador marroquí Abdallah Laroui en Marruecos del siglo 19 la chillaba era el vestido especifico de los comerciantes de la ciudad que se llevaba encima de “jabador” que es un vestido turco compuesto de un pantalón ancho y un chaleco bordado y ya en el siglo 20 se ha convertido en vestido común para la población rural así como un sector de los habitantes de la ciudad.

3 Beni Meskin: es una tribu ubicada en las llanuras de Tadla cuya capital es Beni Mellal, de la misma manera que es una zona caracterizada por un clima continental seco, la mayoría de su producción agrícola son cereales (14% de la producción nacional) es una región fértil debido a la construcción, en el año 1930, de la presa de Bin Ouidan. Esta zona se transformo en una región irrigada lo que lo ha convertido en un complejo agroalimentario (Azucareras, fabricas de algodón) pero esta transformación a la agricultura moderna no se ha reflejado en el desarrollo del empleo lo que explica que esta zona se considera un punto importante de la inmigración. Gracias a este desarrollo muchos de las pequeñas villas se han convertido a ciudades como el ejemplo de Fkih Ben Salah.

4 El Majzén: Es el aparato político y ideológico que lleva gobernando en Marruecos desde el siglo 17, le fundo el Sultán Mulay Ismail, fundador de la dinastía alawita, se basa en un contrato social y político entre el Sultán y el pueblo que se llama “la bay`a”. En 1959 el Sultán se convertido en Rey.

5 El Mokaddam: Es agente del Majzén, a la hora de esquematizar la jerarquía del Estado Marroquí nos encontramos ante El Rey seguido por el Ministro(visir) después viene el gobernador (wali) luego El Caid y al final El Mokaddem o sea este último es el ojo vigilante del Majzén sobre la población o los barrios.

6 Un Jammas: Es un tipo de peón agrícola que tiene un contrato con el propietario de la tierra, el propietario ofrece la tierra y la semilla en contrapartida que el Jammas aporte su fuerza de trabajo para quedarse con la quinta parte de la cosecha (jumus) origen de la palabra.

7 La Charia: La Ley coránica, es el marco referencial que organice la vida jurídica y social de la comunidad musulmana.

8 Casarse con hasta cuatro mujeres es un derecho establecido por la “Charia” dado que el profeta Mahoma hizo lo mismo, por lo tanto es ya una tradición arraigado en el comportamiento social del musulmán, según los “Ulamas” (eruditos en el Islam) la razón por la cual Mahoma estableció esta norma reside en las primeras fases de la expansión del Islam a través de “las razias”(invasión) Y “la Yihad” (la guerra santa), en aquel entonces los que iban a la guerra eran hombres que eran los más expuestos a la muerte, por lo tanto, dejaban detrás de ellos muchas viudas con huérfanos.

Mahoma tenía que buscar una solución para evitar los problemas de la prostitución y la marginación entre las musulmanas, por ello sentencio esta “fatwa”.

9 El protectorado francés: Marruecos ha sido, igual que otros países del Magreb, victima de la colonización francesa durante 44 años, desde el año 1912 hasta 1956.

10 El Caid: la máxima autoridad tradicional a través de la cual los franceses controlaban las tribus en contra partida de muchos beneficios que consistían en las mejores fincas, tierras y un poder absoluto.

 

11 Controlor: representante de la autoridad francesa, suele ser de nacionalidad francesa

12Cheij: es un grado más alto que el Mokaddem en la jerarquía del Estado tradicional del Majzén

13En la historia de Marruecos ha habido muchas épocas de hambruna la más terrible era la del siglo 16. Los historiadores cuentan que era tan cruel que la gente no encontraba absolutamente nada para comer hasta el punto que buscaban debajo de la tierra una planta que parecía a las patatas que se llamaba “Erni” para comérsela, peor aún, la gente se vendía a ella misma a alguien en contra partida que le diese algo para comer. Los cronologistas de la época dicen que muchos pobres llegaron a vender a sus hijas bellas para que poder sobrevivir.

14 Fkih Ben Salah: Es una ciudad rural de la región de Tadla, al sur de Casablanca era un pueblo pequeño que se ha convertido a una ciudad de una superficie de casi 50.000 hectarias, el principal factor explosivo de este crecimiento consiste en la inmigración internacional sobre todo a Italia y España en los años 70 y 80. En el principio Fkih Ben Salah, debido a la modernización de la agricultura, ha sido un punto de recepción de la emigración regional sobre todo de Beni Meskin, tribu natal de nuestro informante, que era una zona desolada. De allí empezó la historia de las migraciones de esta región, primero a Fkih Ben Salah después a Casablanca y a Italia y España.

15 En esta fecha empezaron los primeros flujos de inmigrantes de esta zona hacia Italia. A partir de 1980 la mayor parte de las familias campesinas se preparaban para mandar a un miembro a Italia sobre todo las capas victimas de las desigualdades sociales y económicas, el 40,7% poseen menos de dos hectáreas y solo el 1,8% tienen propiedades de más de 20 hectáreas, por lo cual los sectores poblacionales que se quedaron sin tierra estaban obligados de buscar otra salida en la inmigración a Italia (80%) de los inmigrantes de zona, el 50% de los inmigrantes Marroquíes que han llegado a Italia después del año 1990 son de Tadla (la fuente es el Atlas de la inmigración Marroquí en España)

16 Esto refleja el comportamiento típico del ser musulmán, o sea el respecto total de la escala de valores morales basados en la tradición, el comportamiento de Mahoma, que son unos de los pilares de la mentalidad árabe-musulmana.

17Una de las lacras y enfermedades sociales en Marruecos estriba en la corrupción sobre todo la corrupción de la administración pública, en cuanto a nuestro caso, el pasaporte del Hayy, era un comportamiento corriente pagar por ello en un momento en el que poseer un pasaporte era un previligio y no se consideraba como un derecho. El Majzén no abandono esta política de confiscar los pasaportes hasta el momento en que Europa impuso el visado de entrada para los países del Magreb.

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