Algo sobre el proceso electoral (Marcelo Sánchez-Oro Sánchez)

 

debate-003.jpgdebate-001.jpgdebate011.jpg

Lecciones de la precampaña electoral.

(Publicado en el Periódico Extremadura el 22-02-2008)

Nadie se atreve a pronosticar quien va a ganar las próximas elecciones generales en España. Tras un cuatrienio tan crispado, el electorado parece haber acusado el golpe y, verdaderamente está k.o. En un contexto de empate técnico, todas las iniciativas de los estrategas electorales pueden tener un efecto, en un sentido u otro, sobre electorado. Desde este punto vista la importancia de los sondeos electorales no radica en su capacidad predictiva, que como se sabe es nula; sino en sus posibilidades de obtener una foto fija del siempre caótico panorama pre electoral. Una foto que se imponga a otras “imágenes” y pueda ser visualizada por el electorado, logrando de este modo hacer prevalecer una sola idea frente a otras, la idea de que el “caballo ganador” en esta competencia es justamente aquel que patrocina un determinado sondeo. Los sociólogos americanos denomina a esta consecuencia de los sondeos “efecto bandwagon”, lograr proyectar la imagen de ganador otorga un plus, un efecto adhesión sobre el partido político que consigue proyectar esta imagen. Se sabe que la gente sigue, en los desfiles y marchas cívicas, a la banda de música que va en la carroza de salida. El efecto contrario que pueden proyectar los sondeos es el “efecto underdog”. En este caso endosar al contrincante la imagen de perdedor es un gran triunfo. Nadie, en términos relativos, quiere verse asociado a quienes pierden. Lejos de sentir lastima o adhesión, en un proceso de competencia electoral los catalogados como “perdedores”, como “perros apaleados”, tienden a ser efectivamente perdedores. Las encuestas, los barómetros electorales y los sondeos buscan reforzar estos procesos valiéndose de la legitimidad que ofrece la praxis científica de los sociólogos y politólogos que dirigen los estudios. Desde este punto de vista, la estrategia del PSOE puede dar buenos resultados y al final ganar las elecciones, no porque el CIS los haya dicho.

Desde este punto de vista, los sondeos electorales son vitales, frente a otras estrategias que tratan de influir en la intención del voto, este recurso predispone al electorado en un sentido u en otro mediante el viejo truco de hacer evidente lo que dicen los otros que van a hacer o, lo que hay que hacer según la mayoría. Esta capacidad de determinar posiciones políticas es tanto mayor cuando más elevado es el porcentaje de indecisos. Es tal el poder de las encuestas electorales para prefijar un estado de ánimo colectivo y expandirlo, que el resto de técnicas de marketing electoral se supedita a esta. Desde nuestro punto de vista lo relevante es no sustraer el debate de lo que ha sido y de lo que puede ser al conjunto de los ciudadanos. El papel que las ciencias sociales y la politología juegan en este enmarañado panorama va más allá de la simple reivindicación corporativa. Si podemos, debemos analizar sin apasionamientos políticos como ha sido el proceso de conformación de las posiciones electorales después del 9-M y que papel han desempeñado la pluralidad de factores que deciden el voto, entre ellos los estudios demoscópicos.

debate10.jpg

IDEAS FUERZA SOBRE EL RESULTADO ELECTORAL A PARTIR DEL DEBATE DE ACISE. VALORACIONES DESDE LAS CIENCIAS SOCIALES.

· Las elecciones y la política es demasiado importante como para dejarla sólo en manos de los políticos. Es necesario la reflexión y el análisis lo realice también la denominada “sociedad civil”.

· Los sondeos electorales, como herramienta de trabajo de las ciencias sociales, consistentes en ofrecer una foto fija de las opiniones y valoraciones del cuerpo electoral a partir de encuestas estandarizadas aplicada a muestras representativas de la población, han demostrado su utilidad en este proceso electoral y, las estimaciones de voto realizadas, en general han sido acertadas.

· Hemos de insistir en que estos procedimientos de análisis electoral no son necesariamente predictivos sino que su finalidad es más de diagnostico de un momento concreto dado.

· El proceso electoral ha puesto de relieve la necesidad de abordar la reforma del sistema electoral para que fuerzas nacionales, con implantación nacional pero no mayoritaria, tengan una representación proporcional en el parlamento. Por esto lo más conveniente sería pasar de la circunscripción provincial a la autonómica y ampliar el número de diputados actuales (350) a 50 más que se elegirían en circunscripción única nacional.

· Factores coyunturales a lo largo de la campaña (inmigración, oferta electorales, desempleo, IPC, euribor) y la propia campaña (ofertas electorales, debates entre candidatos, eslóganes…) influyen muy tangencialmente en el resultado de la elección (en muy escaso porcentaje). Una sociedad democráticamente madura lo que valora en el proceso electoral es la gestión de cuatro años del gobierno y de la oposición.

· En relación con la campaña electoral, hemos de señalar como elementos positivos los siguientes:

o Las altas tasas de participación que otorgan un plus de legitimidad al sistema democrático español. Tasas de participación que van más allá de coyunturas inducidas o sobrevenidas.

o Ampliación y diversificación de elementos de incentivo político como ha sido el uso de las nuevas tecnologías en las campañas electorales, y el recurso a los debates electorales.

· Elementos negativos:

o El acuerdo tácito de la mayoría de los medios de comunicación por favorecer el bipartidismo, simplificando de este modo el panorama electoral, algo que no se corresponde con la realidad social y política del país.

o El excesivo recurso a la mercantilización de las ofertas electorales, que tiende a infantilizar a los electorales o a tomarlo como irreflexivo y pueriles. Y que llegan a producir el hartazgo del electorado.

 

 

 

JOVENES Y ELECCIONES EN EXTREMADURA SEGÚN EL CIS

(Publicado en el Diario Hoy el 3 de febrero de 2008)

¿Piensa que el componente juvenil puede alterar la tendencia del voto en los últimos años o, por el contrario consolidarla?.

Según mis datos[1] en las últimas elecciones (municipales y autonómicas de mayo de 2007) los jóvenes que votaron en Extremadura (joven es de 18-24 años), en su mayor parte se dirigió al POSE, aproximadamente el 60% de los votantes de esa edad voto al PSOE, el 23,6 % aproximadamente al PP y tan solo el 5,5, a IU. Con este panorama no puede decirse que el voto joven vaya a alterar el mapa electoral.

Más aún si se tiene en cuenta que la imagen que las encuesta reflejan de la opinión de este segmento de población es “muy buena +buena” en más del 50% de los encuestado sobre la gestión de gobierno regional (sustentado por el PSOE) en aspectos que les preocupan a estos jóvenes como son la educación, la sanidad, la vivienda y la seguridad ciudadana. Donde se están más decepcionados es en la cuestión del empleo.

¿Considera que el creciente desentidimiento de la política hará aumentar todavía más la abstención?.

Lo primero que hay que decir es que el desinterés de los jóvenes que recientemente han pasado a formar parte del cuerpo electoral es grande. Por ejemplo es significativo que el 70% de los jóvenes de estas edades manifiesta que la última campaña electoral la siguió con “poco o ningún interés”. Es un porcentaje muy elevado si se compara por ejemplo con sus padres (extremeños de entre 45 y 55 años) los cuales solo la mitad afirma que la siguió con poco o ningún interés.

Esto tiene su reflejo en el voto, el tramo de jóvenes de 18-24 años fue el que en Extremadura manifiesta en mayor medida que no fue a votar, el 38,3%. De estos, más de la mitad no fueron a votar directamente porque no quisieron, no porque no pudieran.

La abstención que es baja en Extremadura, sin embargo es alta en este tramo de edad.


¿Cree que el componente del sexo es más importante que el de la edad en la orientación política del voto?:

Dependen de los estratos de edad: a edades más tempranas el componente género influye menos en la orientación política que a edades más tardías, en la que si tienen más peso el género.


¿Qué influencia puede tener la procedencia geográfica del voto, la fuerza del voto urbano frente al rural?.

En Extremadura tiene aún influencia el habita residencia, auque el peso real debe estudiarse con más detalle porque la tendencia que muestran los últimos estudios electorales a una progresiva variación.

Mi impresión es que debido al peso simbólico, la estructura social y el control social que existen en el medio rural confiere al voto un sesgo “conservador”, no en el sentido de asociar conservador a derecha, sino en el sentido de mantenerse en las misma posiciones sin grandes cambios a lo largo del tiempo. De hecho, según esta acepción, se puede ser conservador votando a opciones de izquierdas.

Esta pauta, sin embargo va cambiando debido a el peso que va teniendo la población joven en el componente del voto rural y, sin duda también, a la progresiva disolución de las fronteras entre lo rural y lo urbano a la que estamos asistiendo en este principio de siglo en Extremadura.

¿Puede mantenerse todavía el tópico del voto cautivo por la existencia del paro agrícola?.

Creo que un poco lo he contestado en la pregunta anterior. Creo que no es correcto hablar en Extremadura de voto cautivo, sino más bien, que las posiciones ideológicas y por tanto el voto en el medio rural, mantienen aún condicionantes más complejos, más poliédrico y más vinculados a otras facetas de la vida, que lo que ocurre en el medio urbano. Por este motivo los cambios en las posiciones políticas y por tanto en el voto en el medio rural siempre son más lentos.

——-

ANEXO

A efectos de análisis electoral la fuente más fiable en general es la del CIS. El cruce de variables de sus encuestas por edades ofrece cinco tramos de edad

De 18 a 24 años

De 25 a 34 años

De 35 a 44 años

De 45 a 54 años

De 55 a 64 años

65 y más años

Encuentro que los jóvenes son el primer tramo, aunque hay estudios que establecen el limite en los 30 años, 34 es excesivo.

A finales del año pasado publicó el CIS (Estudio 2715) un estudio sobre las elecciones y los extremeños con una base muestral de 800 entrevistas cuyo trabajo de campo se desarrolla en el mes de junio de 2007, justo después de las alecciones autonómicas y municipales de 27 de mayo.

El primer dato que llama la atención es que son los más jóvenes (18-24 años) los que en mayor medida que el resto de tramos de edad manifiestan que siguieron la campaña electoral de ese proceso con “ningún interés”, el 37,4%., tan solo similar a los mayores de 65 años

Es significativo también que ese tramo de edad (18-24 años) es el que más destaca en aspectos tan significativos de la campaña electoral como los siguientes:

el 41,8% dicen que “lo que ha visto u oído durante la campaña electoral lea ha servido de… nada”.

Es el porcentaje más alto de los que dicen que tampoco les ha servido la campaña electoral para “conocer mejor a los candidato” (38,5%)

Tampoco parece haberles servido “nada” para“ver las diferencias entre unos partidos y otros” (41,8).

Aunque para decidir su voto es el tramo de edad que se siente más influido por este tipo de campaña “mucho+bastante”: 18,7%, frente, a por ejemplo los extremeños de 35-44 años que les sirvió para decidir el voto al 2,8 %.

Respecto de el voto en concreto de este segmento, la movilización en estos tramos edad más jóvenes fue menor que en el resto. Manifiestan que “prefirieron no votar”[2] un 23,1%, cuando la media en esta categoría llegó sólo al 9,3 en las anterior.

La encuesta analiza específicamente al segmento de los que “Prefirieron no votar”, que como he dicho tiene su mayor representación entre los electores más jóvenes. Las tres razones que aducen, por este orden son:

No me inspiraba confianza ningún partido ni ningún político (28,6%)

No había ninguna alternativa que me satisficiera (23,8%)

Da lo mismo votar que no votar, no sirve para nada (19%)

 

 

Por el contrario, los jóvenes que tenían decidido votar y votaron (60,4 % de este tramo de edad) manifiesta que “Lo tenía decidido hace bastante tiempo (antes del inicio de la campaña electoral)” en un 78,2%, frente al 88,4% de los que optan por esta respuesta con carácter general, es decir el conjunto de los extremeños.

 

Con independencia de la opción política a la que se vota. ¿Cuál es la razón principal que le ha llevado a votar a esa opción política?.

En este tramo de edad la distribución de las respuesta presenta, como en el resto, aspectos diferenciadles del conjunto de la población extremeña.

Es la fuerza política que mejor defiende los intereses de Extremadura, para el 32,7%, cuando para el conjunto solo representa el 20,2%.

Es quien mejor representa las ideas e intereses de la gente como yo (26,5%), cuando para el conjunto este item responden el 29,9%.

 

Los jóvenes votan a opciones que piensan que “mejor les defienden sus intereses”, en cambio las personas mayores vota “a quienes creen que les representa mejor”.

 

Existe otra discrepancia significativa: la categoría “siempre he votado a esta opción política” no es respaldada por casi nadie de 18 a 24 años, y por el 11,8% de los 25 a 34 años; en cambio, entre los mayores de 55 años, el 41% apunta como razón para votar a un determinado partido, este motivo.

 

Los jóvenes son quienes menos tienen “decidió el voto”, solo el 71,4% de 18 a 24 afirma que ya lo tenia decidido a la hora votar; frente al 85,9% de la población general o, por el ejemplo el 90,8% del tramo de edad mayores de 55 años.

 


[1] Estudio del CIS nº 2715. Junio de 2007. Ámbito territorial Extremadura. Muestra: 800 encuestas.

[2] Prefiero no votar: 23.1%, No fue a votar porque no pudo: 15,5%.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s