Jóvenes extremeños, de la apatía a las urnas

  • Desde las elecciones autonómicas y municipales de 2011 más de 46.000 jóvenes extremeños han cumplido 18 años y se suman al censo electoral para poder votar a su alcalde y presidente de la región dentro de un mes

  • Todos los indicadores hablan de que la participación de los jóvenes será mayor debido a la crisis y también por la aparición de nuevas formaciones políticas

  • FUENTE: J. López-Lago @hoy_lopezlago EXTREMADURA. Publicado en el Periódico HOY 3 mayo 2015 – 08:32

Esta semana el profesor de Sociología Marcelo Sánchez Oro (Presidente de ACISE), que imparte clase en la Facultad de Turismo y Empresariales de la Universidad de Extremadura, preguntó a sus alumnos si tenían pensado votar. De 26 jóvenes, 21 dijeron que sí, de los cuales 16 ya tenían decidido a quién irá a parar su voto. Pero hay que apuntar que solo 15 de estos 26 alumnos sabían exactamente qué se votará el próximo 24 de mayo, elecciones autonómicas y municipales.

Jóvenes extremeños, de la apatía a las urnas

Más de la mitad de estos alumnos encuestados por su profesor tienen entre 18 y 20 años, por lo que seguramente sea la primera vez que acudan a una urna. En general, creen que votar sí sirve de algo pues respondieron afirmativamente a esta pregunta 23 de los 26 estudiantes. Sin embargo, 19 de ellos admitieron no conocer la propuestas de los partidos políticos extremeños sobre el turismo y la empresa, que son las materias que ellos estudian en la carrera que han elegido.

Todos los indicadores hablan de que los jóvenes son un sector de la población despegado de la política. Sin embargo, la tendencia está cambiando, según otras encuestas con muestras más amplias que usan otros indicadores.

La crisis económica, la aparición de nuevas formaciones con caras nuevas, y, en general, el espacio que está ocupando en los medios la gestión de lo público están llevando a los menores de 25 años a hablar de política cada vez con más naturalidad. Unos lo harán introduciendo cuestiones en sus tertulias sobre las que deciden los políticos; otros simplemente acudiendo a votar.

De cara a las elecciones municipales y autonómicas del próximo 24 de mayo, hay 10.326 jóvenes extremeños que están llamados a las urnas por primera vez desde las pasadas elecciones europeas del 25 de mayo de 2014. Todos ellos acaban de ser inscritos en el último censo electoral. Respecto a las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo de 2011, y que por tanto debutan en este tipo de comicios, la cifra sube a 46.503 jóvenes. De los que estudian, la mayoría está en segundo de Bachillerato o en la universidad, en primero de carrera.

Falta confirmar este interés creciente con los datos de participación de esa jornada. En las últimas elecciones autonómicas la participación general rondó el 76% en la región. Según varios indicadores, el próximo 24 de mayo crecerá, sobre todo en el tramo de edad más joven.

De momento, el estudio más reciente que relaciona a jóvenes y política es el publicado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud. Es cierto que cuestiones como la política o la religión están entre los asuntos a los que los jóvenes de entre 15 y 24 años le conceden una mínima importancia, muy por debajo de cuestiones como las buenas relaciones familiares o el bienestar en la salud, la vida sexual y laboral, que es lo que más les importa según este estudio.

Sin embargo, comparando la evolución de los valores finalistas, en 2008 eran un 31,9% los que consideraban la política muy o bastante importante; en 2010 era el 33,7%; y en 2012 este índice había subido hasta el 36,9%.

Otros datos que también maneja el Centro de Estudios Reina Sofía, con encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y el Instituto de la Juventud de España (IJE), en este caso con personas de 18 a 25 años, indican que en 2008 el 26,9% tenía bastante o mucho interés en política, en 2010 era el 33,6%, en 2012 el 40,7%, y en la actualidad se ha tocado techo con el 41,4%.

A grandes rasgos, la conclusión es que el joven de hoy se acerca más a la política que el de hace seis o siete años.

Además, manejan más información gracias a las redes sociales, aunque sea sesgada y en muchos casos anecdótica. «Hace unos días supe que se estaba votando la ley del aborto en el congreso y Pedro Sánchez, el del PSOE, votó en contra de lo que llevaba diciendo unos días. Por lo visto porque se equivocó. Me enviaron el vídeo por guasap a los veinte minutos de haber ocurrido», decía a este diario Álvaro Mangut, uno de los jóvenes entrevistados.

En general, todos ellos reconocen estar poco informados sobre los candidatos que se presentan a la Junta de Extremadura o su Ayuntamiento, pero afirman que en las cuatro semanas que quedan hasta la elecciones se esforzarán por saber más con el fin de orientar mejor su voto en las cuatro semanas que quedan hasta la cita electoral, la primera de su vida.

El mismo informe del Centro Reina Sofía habla de que, en España, votar en las elecciones es la acción política más realizada por la población de entre 15 y 29 años. Lo hace el 54,5%, muy por encima de participar en una huelga (27%), firmar una petición (25,8%), participar en manifestaciones autorizadas (21,7%), colaborar con una organización (13,1%) o boicotear productos (12,4%).

Según el sociólogo cacereño Marcelo Sánchez Oro, «los sondeos ponen de relieve el interés creciente de un segmento de la juventud por la organización política del país, y creo que este interés surge de la gestión de la crisis. A diferencia de otras crisis, ésta se ha vivido de manera muy intensa en las familias, por lo que ha pasado de la esfera pública a la privada».

A grandes rasgos, la conclusión es que el joven de hoy se acerca más a la política que el de hace seis o siete años.

Además, manejan más información gracias a las redes sociales, aunque sea sesgada y en muchos casos anecdótica. «Hace unos días supe que se estaba votando la ley del aborto en el congreso y Pedro Sánchez, el del PSOE, votó en contra de lo que llevaba diciendo unos días. Por lo visto porque se equivocó. Me enviaron el vídeo por guasap a los veinte minutos de haber ocurrido», decía a este diario Álvaro Mangut, uno de los jóvenes entrevistados.

En general, todos ellos reconocen estar poco informados sobre los candidatos que se presentan a la Junta de Extremadura o su Ayuntamiento, pero afirman que en las cuatro semanas que quedan hasta la elecciones se esforzarán por saber más con el fin de orientar mejor su voto en las cuatro semanas que quedan hasta la cita electoral, la primera de su vida.

El mismo informe del Centro Reina Sofía habla de que, en España, votar en las elecciones es la acción política más realizada por la población de entre 15 y 29 años. Lo hace el 54,5%, muy por encima de participar en una huelga (27%), firmar una petición (25,8%), participar en manifestaciones autorizadas (21,7%), colaborar con una organización (13,1%) o boicotear productos (12,4%).

Según el sociólogo cacereño Marcelo Sánchez Oro, «los sondeos ponen de relieve el interés creciente de un segmento de la juventud por la organización política del país, y creo que este interés surge de la gestión de la crisis. A diferencia de otras crisis, ésta se ha vivido de manera muy intensa en las familias, por lo que ha pasado de la esfera pública a la privada».

Según dice, a los jóvenes ya no les interesan los partidos tradicionales de izquierdas y derechas. En su facultad, la de Turismo y Empresariales, afirma que no se han caracterizado nunca por una alta movilización social, sin embargo ha detectado que las últimas huelgas han tenido bastante seguimiento, y esto cree que es un indicador de que los jóvenes se han vuelto más participativos en los asuntos que les afectan. Otra observación que hace Sánchez Oro es que su alumnado es muy pesimista sobre su futuro. «Esto llama la atención porque a su edad se debe tener una expectativa vital más positiva».

El efecto 15M

Para muchos de los que el mes que viene acudirán a votar por primera vez, el movimiento del 15M, ocurrido en 2011 en mitad de la campaña electoral, supuso un despertar en su conciencia política. La mayoría de los que votarán dentro de un mes por primera vez rondaba entonces los 14 años de edad y vieron por los medios que una parte de la sociedad se levantaba contra lo establecido.

Según el estudio del Injuve denominado ‘Jóvenes, participación y cultura política’ realizado aquel año, entre la población de 15 a 19 años las movilizaciones del 15M fueron seguidas con mucho o bastante interés por el 34,3% de las personas de entre 15 y 19 años y por el 45% del grupo comprendido entre 20 y 24 años.

Pese a esta chispa que saltó en la madrileña Puerta del Sol, y el interés creciente detectado por los encuestadores, hay que decir que la percepción de los jóvenes de la política, tal y como está establecida en España, no es positiva, más bien al contrario.

Más de ocho de cada diez jóvenes creen que los partidos políticos solo están interesados en su voto, no en su opinión; siete de cada diez creen que gente como ellos tiene poca influencia en el gobierno; y casi la mitad opina que no tiene sentido votar porque los partidos harán lo que quieran de todos modos.

Además, el sentimiento que inspira la política entre los jóvenes es mayoritariamente, de indignación, responde el 53,9%; casi el mismo porcentaje que la desconfianza, el 52,1%; mientras que solo el 8,8% siente interés por la política. Al 7,1% la política le inspira indiferencia; al 6,3% esperanza y solo a un 2% entusiasmo.

Según el sociólogo Marcelo Sánchez Oro, «los jóvenes van a votar a los partidos alternativos porque con los partidos tradicionales que representan a la derecha y a la izquierda nunca se han sentido motivados (…) quizás no hablen mucho de política, pero por lo que detecto entre ellos comparten un discurso basado en sobreentendidos que no es necesario hacer explícito sobre el diagnóstico de la realidad y el mundo de los políticos, la corrupción o el mercado de trabajo. Al final, comparten unos códigos que les identifican como grupo o generación que se siente perjudicada por la crisis. Es curioso porque esa identidad no existía hace unos años, cuando había pasotismo y entre ellos no existía una reflexión sobre la realidad».

«Ahora –prosigue el sociólogo– existe esa reflexión ideológica, no es política pero sí es sobre lo que pasa, y sienten que hay algunos partidos que pueden representarlos, sienten que pueden cambiar algunas cosas. Es como si hubiera una expectativa en cierto modo ilusionante. No, yo diría que ya no son tan pasotas como antes, y además tienen conciencia sobre lo que ocurre».

Sobre la información que reciben la mayoría de los jóvenes entrevistados para este reportaje reconocía no leer los periódicos a diario, al menos en la forma tradicional en papel, aunque sí por Internet o cada vez que un asunto cobra un plus de relevancia dentro de la dinámica informativa de la semana. En esos casos, además, los temas saltan a las redes sociales, a las que ellos están conectados. Al final, las noticias que más calan entre ellos son las relacionadas con la corrupción, de ahí la mala imagen que tienen de los políticos.

Nerea Ribera, pacense de 18 años, tiene sin embargo una visión más elaborada e incluso no descarta en un futuro afiliarse a un partido político. «Es una vía por la que podemos poner voz a lo que pensamos y poder cambiar algún día lo que no nos gusta», declara.

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